Restaurativa

Trabajamos en procesos de justicia restaurativa

La Justicia Restaurativa (JR) responde a un nuevo paradigma y supone una manera diferente de entender y gestionar las consecuencias del delito. El enfoque principal de la JR no se centra tanto en castigar, sino en reparar a la víctima y promover un proceso de reflexión y responsabilización en el infractor, teniendo en cuenta el contexto social en el que se produjo el delito. Las partes protagonistas del conflicto penal son reconocidas y pueden participar en la búsqueda de decisiones y soluciones útiles y consensuadas que neutralicen o compensen los efectos perjudiciales del delito.

En lugar de devolver un daño por otro daño, la filosofía subyacente a la JR es la de compensar el perjuicio producido por el delito mediante acciones posteriores que sean positivas, en primer lugar para la víctima, con el fin de paliar el mal sufrido, y en segundo lugar para el infractor, ofreciéndole la oportunidad de reparar por sí mismo el daño causado y restablecer su propia imagen ante la sociedad de la que ambos forman parte.

La Justicia Restaurativa se sirve de diversos instrumentos o métodos como la mediación entre víctima y ofensor, los encuentros o conferencing, los círculos de paz, los círculos de sentencia y otros procedimientos. Todos ellos se inspiran en la misma filosofía: gestionar las consecuencias del delito centrándose en reparar a la víctima en primer lugar y ofrecer al infractor la oportunidad de compensar por sí mismo el daño producido, convirtiéndose en un agente activo en la restauración del mal, en lugar de ser meramente un sujeto pasivo del castigo.

Las prácticas restaurativas

Esta filosofía, que se centra en la reparación, en el restablecimiento de una convivencia satisfactoria y en dar respuestas útiles a las necesidades reales de las personas, es la que también inspira las prácticas restaurativas. Las prácticas restaurativas (PR) pueden aplicarse en distintos ámbitos y situaciones en las que se ha producido algún malestar, dificultad o agravio que se gestiona a través de un diálogo abierto e inclusivo entre las personas que se sienten afectadas.

Las personas pueden expresar su malestar en términos de necesidades e intereses, más que de culpas, implicando a todos en la búsqueda de respuestas útiles a dichas necesidades. Como ejemplo de la diversidad de ámbitos en los que se aplican con gran éxito, cabe mencionar las relaciones ciudadanas, el entorno empresarial, la familia, el ámbito escolar y universitario, entre otros.

Las prácticas restaurativas aportan valor y utilidad en todos los casos en los que se aplican, ofreciendo resultados eficaces, soluciones reales y muy positivas, así como un alto nivel de satisfacción entre las personas que participan.

Expertos en prácticas restaurativas

Logos Media cuenta desde hace años con profesionales expertos en la implementación de prácticas restaurativas, que han sido introducidas especialmente en el ámbito empresarial, obteniendo resultados exitosos en términos de satisfacción personal y resolución de situaciones complejas.

La experiencia de los profesionales de Logos Media constituye una importante aportación de valor.